Hacia una «Nueva Humanidad»

Como bienvenida a +CTG en Avatar 2020, Ximena Tapias, presidente ejecutiva de la UCEP, hizo una reflexión sobre el poder de la comunicación y su influencia positiva para forjar un mundo más consciente y menos indiferente. «Es ese un gran poder que, como imperativo ético debemos acoger y que hace de las industrias de la creatividad, una causa a la que los invitamos a todos a sumarse», sostuvo.

Por: Ximena Tapias Delporte, Presidente Ejecutiva, Unión Colombiana de Empresas Publicitarias (UCEP)

Hace ya un poco más de un año clausurábamos la versión del 2019 de +CTG en la alegría, hoy tan escasa, de la presencia de muchos de ustedes; en el escenario de la ciudad heroica; refrescados por la brisa ocasional que compensaba un calor que solo es propio del trópico caribeño; con la visión puesta en un futuro que veíamos promisorio y, absolutamente ajenos a lo que, tan solo seis meses después, iba a estremecer al mundo entero: un virus que, aunque invisible a los ojos, en nosotros habita; nombrado por su apariencia que, paradójicamente, evoca el símbolo por excelencia del imperio – la corona- al cual le ha hecho honor.

En efecto, su poder, más allá de lo que nos resulta ya evidente y conocido, como la afectación de la salud y la vida y la conflagración económica y social, radica en que ha exacerbado no solo los grandes problemas que enfrenta la humanidad y que no habíamos sido capaces de afrontar, sino el hecho incuestionable de la incertidumbre que acompaña al ser humano.

Por numerosos años pensadores de diversas corrientes, científicos y humanistas, creyentes y agnósticos, en fin, Tirios y Troyanos, venían llamando la atención sobre múltiples fenómenos imperantes como, entre otros, la desigualdad y la inequidad, el cambio climático, la seguridad alimentaria y del agua, la salud y el bienestar y los conflictos, haciendo un llamado para generar la toma de medidas urgentes que ayudaran, al menos, a mitigar los múltiples efectos que ya todos conocemos. Poco se hizo en muchos de esos frentes que dieron lugar a discusiones, divisiones, posiciones irreconciliables, en fin, a polarizaciones, palabra que se puso de moda y que todo lo resume. Lo cierto es que estos hechos adquirieron una mayor proporción por la experiencia universal de la pandemia que, como enalteció lo positivo, también potencializó la fragilidad del hombre y de las instituciones humanas.

Ello se acompañó, desde la perspectiva del individuo y de la sociedad, de una mayor conciencia y presencia en lo cotidiano de la incertidumbre que, aunque define la vida humana, se hizo latente; y, aunque poco podemos luchar contra los temores pues del futuro nada se sabe, lo cierto es que hay algunos indicios que ya permiten entender que, sin lugar a dudas, será un ser humano renovado y distinto al que conocemos el que tendrá la posibilidad de afrontar mejor las nuevas realidades que se avizoran en todos los campos de la vida humana.

Por ahora los llamados de atención que nos va dejando esta experiencia de la pandemia solo son gritos que podrán convertirse en enseñanzas en la medida en que interioricemos y nos apropiemos en nuestra propia vida de la conciencia de su realidad y de la necesidad de actuar y de intervenir: de las palabras hay que pasar a la acción.

Se reafirma entonces de manera determinante la importancia que tiene la educación y las competencias que deben caracterizar a los individuos para asegurar una existencia sostenible. Y aunque sobre el tema mucho se ha escrito, acudo aquí a un maravilloso artículo aparecido en el diario El Tiempo en días pasados y que recoge el pensamiento del filósofo francés Edgar Morin quien, en su libro titulado “Cambiemos de Vía” resume en saberes las actitudes indispensables para ese efecto, así:

• Luchar por la lucidez para afrontar el error y la ilusión que nacen del Egocentrismo

• Aceptar las diferencias mostrando la complejidad y la complementariedad del antagonismo.

• Enseñar la condición humana abrazando la diversidad de individuos, sociedades y culturas

• Afrontar las incertidumbres aprendiendo a pensar estratégicamente y, finalmente

• Priorizar la ética a través del respeto del otro y de la comunión en valores como la conciencia planetaria y la solidaridad.

Ante este panorama surge la industria de los contenidos, como coadyuvante de la educación: NO es una opción concebirnos como espectadores impasibles e indiferentes ante lo que ocurre, considerando que no nos compete intervenir en lo que acontece, sino que, muy por el contrario, la COMUNICACIÓN tiene el poder no solo de generar información y conocimiento sino de influir de una manera real y efectiva en la vida de las personas, de esos nuevos individuos que han de forjar un mundo más consciente y menos indiferente. Es ese un gran poder que, como imperativo ético debemos acoger y que hace de las industrias de la creatividad una causa a la que los invitamos a todos a sumarse.

Esa es la reflexión que hoy inspira a +CTG en AVATAR:

• Gracias, paradójicamente, a las dificultades por las que atravesamos;

• gracias al ejemplo que hemos recibido de quienes nos inspiran a no desfallecer;

• gracias a todos ustedes que están aportando su talento para que todos puedan gozar de bienestar;

• gracias a su espíritu constructivo, que les permitirá comprender la imperfección y la dificultad que ofrecen estas tecnologías;

• gracias a nuestra plataforma tecnológica disruptiva e innovadora que nos permitirá vivir una novedosa experiencia;

• gracias a nuestros aliados y patrocinadores, quienes han confiado en nosotros apoyando, en medio de las circunstancias, los sueños;

• gracias a un equipo humano encabezado por Beatriz Helena González, una mujer que además se engrandece ante las dificultades, que ha asumido con dedicación, compromiso y una sonrisa este reto;

• y gracias a todos ustedes que nos permiten afrontar, con creatividad, la adversidad.

¡Bienvenidos!

Con gratitud quiero ahora expresar mi reconocimiento con el Señor Presidente de la República de Colombia y con su equipo de su gobierno, pues han dedicado, en medio de las profundas dificultades por las que atravesamos, esfuerzos traducidos en medidas concretas que nos ayudarán como industria a encontrar el camino de la recuperación. Son tiempos que atestiguan la importancia de borrar las distancias entre lo público y lo privado y de transitar en colaboración y armonía.