Hoteles seguros: la apuesta para impulsar el crecimiento de la industria hotelera en el Atlántico

El departamento del Atlántico ofrece a sus visitantes un destino inigualable, su capital, Barranquilla, es hogar del famoso Carnaval, una fiesta llena de color, música y tradición, además, sus playas en Puerto Colombia y Tubará ofrecen paisajes ideales para el descanso y los deportes acuáticos, mientras que los amantes de la historia pueden explorar edificaciones como el Castillo de Salgar o realizar ecoturismo si lo prefieren en la Ciénaga de Mallorquín, un santuario de biodiversidad.

Sin dudas el Atlántico es entonces una combinación única de naturaleza, folclor y hospitalidad y un destino imperdible en la región Caribe, de allí que según Cotelco el sector turístico en el Atlántico registrara en el último año un crecimiento anual de 4,5%, cifra que superó el promedio nacional de 3,5%. Por su parte, en ocupación hotelera se observó también un incremento, ya que el promedio nacional fue de 51%; mientras que en el Atlántico fue de 54%.

Este incremento en la ocupación es un claro indicador de la consolidación de esta región como destino turístico, sin embargo, también representa un desafío para esta industria, la cual debe mejorar continuamente sus servicios para mantener esta tendencia positiva. A esta demanda creciente por hoteles de calidad se suma otro requisito básico y es el de seguridad, ya que un hotel con deficiencias en este aspecto no solo pone en riesgo a sus huéspedes, también afecta su reputación y, en consecuencia, su ocupación.

“En un sector cada vez más competitivo como lo es el hotelero, garantizar la protección de los visitantes no es solo una necesidad, también es un factor determinante para el éxito y crecimiento del negocio. Es acá donde la tecnología toma un papel fundamental, y es que un hotel que invierte en tecnología de seguridad genera confianza y preferencia entre los viajeros. Para esto existen distintas herramientas, las cuales les permiten al personal realizar sus tareas diarias con mayor rapidez y precisión, optimizando su productividad y mejorando la efectividad de sus operaciones de protección”, aseguró Julián Medina, experto en seguridad privada de Motorola Solutions.     

Entre estas herramientas se encuentran los dispositivos de radiocomunicación.  Es por medio de estos equipos que los guardias de seguridad de los hoteles están logrando una comunicación clara, rápida y confiable en todas las áreas del establecimiento, y es que a diferencia de los teléfonos móviles, estos radios operan en redes privadas, lo que reduce el riesgo de interrupciones en la señal. Además, gracias a su audio de alta calidad con cancelación de ruido, el personal puede coordinarse eficazmente incluso en entornos ruidosos, mejorando la respuesta ante emergencias.

Por su parte, son cada vez más los hoteles que están integrando soluciones de video seguridad a sus instalaciones, esto debido a que combinan tecnología con inteligencia artificial para ofrecer monitoreo en tiempo real y análisis predictivo de amenazas. “Existen cámaras que además de contar con alta resolución, presentan visión nocturna y detección de movimiento, lo que permite identificar con precisión cualquier actividad sospechosa en pasillos, áreas comunes y estacionamientos. Además, su capacidad de análisis inteligente permite reconocer patrones de comportamiento inusuales y alertar automáticamente al personal de seguridad ante posibles riesgos. También ofrecen almacenamiento en la nube y grabación en tiempo real, asegurando evidencia visual en caso de investigaciones”, añadió Medina.

Inclusive, a día de hoy es posible integrar todas estas herramientas tecnológicas, creando así un ecosistema de seguridad unificado y altamente eficiente en los hoteles. Gracias a esta integración, las cámaras de video seguridad pueden enviar alertas automáticas directamente a los radios del personal de seguridad en caso que detecten actividades sospechosas. Esto permite a los guardias recibir notificaciones instantáneas sobre situaciones de riesgo sin necesidad de monitorear constantemente las pantallas de vigilancia, lo que agiliza la respuesta ante emergencias.

Por su parte, a estas plataformas de video seguridad y radiocomunicación, se pueden integrar tecnologías que hacen uso de herramientas de reconocimiento facial y acceso biométrico, con esto se logra restringir el ingreso a zonas sensibles del hotel, monitoreando quién entra y sale de cada zona, algo clave para proteger áreas como habitaciones, almacenes u oficinas administrativas. Todo esto se traduce en una experiencia confiable y libre de riesgos para los huéspedes.

Es así como estas innovaciones no solo minimizan los riesgos de criminalidad, sino que también generan un entorno de confianza que mejora la experiencia del cliente, reforzando así la reputación del establecimiento. En un departamento como el Atlántico, donde la seguridad continúa siendo una prioridad, la adopción de estas tecnologías seguirá siendo clave para enfrentar los desafíos actuales y garantizar el crecimiento de la industria hotelera en la región.