¿Cómo liderar asertivamente equipos en tiempos de teletrabajo?

Entre muchas de las cosas que trajo la pandemia del covid-19, una de las más notorias y discutidas ha sido la noción de comenzar a trabajar desde casa de una manera constante y formal y que ha impactado en todas las áreas de negocio de la mayoría de empresas y en casi todos los niveles de trabajo; con excepción de aquellos trabajos operativos de fabricación que requieren del personal en el sitio físico.

Sin embargo, varias organizaciones descubrieron que, buena parte de su operación puede ser realizada desde casa, generando un importante ahorro en rubros como servicios públicos, implementos de oficina y alquiler de espacios de trabajo.

Según cifras del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones reveladas en su encuesta de percepción y penetración del teletrabajo en Colombia 2020 “dos de cada 10 empresas encuestadas han implementado el teletrabajo de manera formal, mientras que el 70% de las empresas nunca lo habían considerado como una opción. Hoy, cuatro de cada 10 estarían dispuestas a hacerlo en el largo plazo, puesto de seis de cada 10  empresas durante el año se encontraban en proceso de implementación de esta modalidad debido, principalmente a la contingencia del covid-19”.

Para Juan Carlos Carvajal, especialista en Psicología de las Organizaciones y docente del programa de Psicología de Areandina Bogotá, “la realidad del proceso de teletrabajo no es una cuestión simplemente de la herramienta de comunicación, sino que tiene profundas implicaciones emocionales y psicológicas. En muchas ocasiones, el trabajo como fenómeno es el único espacio que una persona tiene para realizar la pertenencia a un grupo y el encuentro físico con sus compañeros, acciones como conversar en el pasillo, espacios para tomar café o compartir durante el almuerzo, constituyen la mayor parte de la vida social de la personas. Al perderse estos espacios, el impacto en la personalidad del empleado puede ir desde muy leve hasta la generación de procesos de enfermedad mental serios como la depresión o los trastornos por ansiedad”.

Para el especialista Carvajal, un líder debe ajustar su estilo de gestión a la situación del teletrabajo para así proteger a sus empleados y mejorar la productividad de su compañía. Por ello, el docente en Psicología recomienda algunos tips para generar interacciones dentro de las empresas:

1. Crear espacios para hablar de otros temas: dentro de los encuentros con las personas del equipo, destinar 5 ó 10 minutos por reunión para intercambiar saludos, hablar de cómo se sienten y de lo bueno o malo que haya sucedido.

2. Utilizar un lenguaje asertivo al realizar retroalimentaciones: al hacer comentarios sobre el trabajo de los demás, referirse únicamente a las acciones y no asignar rasgos a las personas. Usar frases como “has llegado tarde a las últimas 3 reuniones” en lugar de decir, “eres la persona más impuntual del equipo”. En el primer caso, se le demuestra a la persona que ha realizado una conducta que puede ser un problema, mientras que en la segunda, se define a la persona como problema.

3. Utilizar herramientas virtuales para un ambiente de trabajo agradable: la virtualidad provee muchísimas ventajas, entre ellas la posibilidad de compartir música suave para las reuniones o presentaciones, la utilización de juegos educativos como “kahoot” y “educaplay” que sirven para valorar alternativas o transmitir informaciones de maneras menos acartonadas.

4. Referirse siempre a lo que se quiere y no a lo que se busca evitar: el teletrabajo tiende a generar una enorme presión emocional porque requiere que la persona tenga la atención en varios frentes y, al reducirse los tiempos muertos tradicionalmente usados en los desplazamientos, conduce a muchas personas a asumir demasiados compromisos saturando su capacidad de atención al detalle y generando frustración. Al solicitarle al colaborador una actividad, se debe ser específico en el resultado y no asumir que la otra persona lo entiende.

5. Recordarle a las personas que su trabajo es importante: parte de la frustración del teletrabajo proviene de que las personas pierden el sentido que le encontraban a su labor dentro de la jungla de llamadas, requerimientos, entregas o reuniones que parecen multiplicarse conforme el tiempo avanza. Es importante recordarles por qué es importante lo que hacen, el valor que representan como profesionales y el aporte que hacen para la empresa. Es menos probable que inicien procesos de ansiedad y puedan retomar los espacios de sentido que les ayudaban con anterioridad a sacar su trabajo adelante con calidad.

6. Ser claros y respetuosos con el horario de trabajo: la mayor queja de las personas en el teletrabajo consiste en que sus horarios se volvieron de “7 X 24”. El hecho de poder comunicarse permanentemente con el equipo no quiere decir que se le deben distribuir tareas y pedir resultados a cualquier hora del día o la noche. Es clave que el horario de trabajo sea similar al de la organización presencial y que se respeten estrictamente los límites para permitir que las personas puedan descansar y compartir con sus familias, impulsando así su compromiso y productividad.