El sector del iGaming de Latinoamérica y sus objetivos en seguridad para las transacciones online

La mayoría de páginas web de los países latinos plantean reformas de cara a los próximos años

El entretenimiento online ha vivido un auge durante el pasado 2020 y este inicio de 2021. Cada vez son más las empresas que basan la mayor parte de su negocio en Internet, y los usuarios dan confianza a unos métodos de pago virtuales que, a veces, no son del todo seguros.

Según se apunta en los últimos informes, los fraudes en cuanto a transacciones virtuales aumentaron alrededor del 60% en países como Argentina, mientras que las pérdidas por delitos informáticos podrían llegar a los 130 mil millones de dólares, un 14% más que ahora alrededor de 2023. Eso, según los expertos, se debe a que la ciberseguridad de la mayoría de portales web que incorporan transacciones entre sus servicios es menor de la que debería.

Empresas como Vesta, que se dedican al sector del iGaming, están expandiendo sus negocios de América del Norte a Latinoamérica, y consideran que hay que implementar soluciones a nivel global para que los datos de los usuarios estén a buen recaudo mientras juegan por Internet. Oscar Bello, su vicepresidente senior de ventas, ha explicado de forma reciente que se necesita una detección más rápida de los actos fraudulentos, como por ejemplo, los robos de cuentas, uno de los métodos de hackeo más habituales en estos países. Así, se podrían incluso sumar clientes a sus páginas, debido a la necesidad de seguridad por parte de los usuarios para confiar en un portal web.

A medida que ha subido el consumo de páginas de casino en Latinoamérica, como por ejemplo en Colombia, donde en 2018 se registraron un total de 40 mil dólares en materia de transacciones electrónicas, o en Perú, donde ya existen más de 15 casas de apuestas legales, los portales se han visto obligados a reforzar su seguridad. Y es que gracias a promociones como los bonos de casino o las ofertas de bienvenida, la industria del iGaming ha crecido en estos países, y la exigencia de las páginas para poder gestionar el número de cuentas, así como los datos e información de pago de los usuarios, también ha aumentado. Según los estudios, esa misma seguridad aún tiene margen de mejora, por lo que la situación en el conjunto de latinoamérica aún es susceptible de cambios.

Para conseguir esa mayor seguridad, según los expertos, hacen falta mejores procedimientos a la hora de identificarse como usuarios en una página, con el fin de que los pagos asociados a una cuenta solamente se realicen cuando lo ejerce su usuario real. El fraude, para Vesta, es una realidad de la que las empresas no pueden escapar, y a la que hay que hacer frente lo antes posible. Y es que, hoy en día, estudios como el realizado por Sherlock Communications determinan que una de las cuestiones que aportan más confianza a los usuarios es la seguridad a la hora de realizar pagos en una página web.

A partir de aquí, se pueden promover nuevos métodos de pago, mediante sistemas como el QR, el reconocimiento facial o el dactilar, nuevos usos de la tecnología que permiten que el fraude a la hora de pagar sea menor. Los métodos tradicionales han quedado obsoletos, y las nuevas empresas de Internet deben hacer frente al fraude de una forma más exigente.