“No se puede contemplar un mundo digital sin programadores”, dice experto en programación

Este 13 de septiembre se celebra el Día Internacional del Programador, fecha en la que se conmemora la actividad que, según el informe ‘El Trabajo del Futuro’ -realizado por el Foro Económico Mundial- se convertirá para el 2025 en una de las profesiones más demandadas por el mercado.

Datos del Banco Interamericano de Desarrollo muestran que, para 2025, habrá una brecha de más de un millón de programadores en América Latina.

Desde la llegada de la Cuarta Revolución Industrial, la tecnología se ha convertido en el eje central de todas las industrias. Razón por la cual, el papel de los desarrolladores se ha vuelto fundamental, especialmente para el manejo de tecnologías emergentes y necesarias como el Internet de las Cosas (IoT), la Realidad Aumentada, la Nanotecnología, la Inteligencia Artificial y el Blockchain, por mencionar algunas.

No obstante, la cantidad de talento que hay hoy en día es insuficiente, pese a su importancia en el mercado. Datos del Banco Interamericano de Desarrollo así lo muestran, al revelar que, para 2025, habrá una brecha de más de un millón de programadores en América Latina.

Esta situación, tal y como explica Gustavo González, Chief Technology Officer de IT Convergence, “está empujando a los países de la región a plasmar políticas de capacitación agresivas para poder cubrir las demandas crecientes de trabajadores del conocimiento y gestar legislaciones que acompañen el desarrollo de la economía del conocimiento para apalancar la Cuarta Revolución Industrial”.

En el caso de Colombia, teniendo en cuenta las cifras del MinTic, se necesitan entre 68.000 y 112.000 desarrolladores de software para reducir la brecha de talento. Motivo por el cual, fortalecer los proyectos de educación es esencial y hace parte de las prioridades del gobierno. Sin embargo, la pregunta que surge es: ¿en qué áreas deben capacitarse lo jóvenes y cómo espera el mercado que sea su perfil?

González cuenta que, “en la actualidad, todas las empresas están convirtiéndose en empresas tecnológicas y los retos que tienen las organizaciones a diario son abundantes. Para resolverlos existe una cantidad impresionante de herramientas tecnológicas. La naturaleza de un programador es encontrar las soluciones, y en esto pueden ser herramientas, código, hardware o una combinación de ellas, para resolver las necesidades de las mismas”.

Otras de las competencias que debe tener este profesional del futuro son el conocimiento en algoritmos y estructuras de datos, y el dominio de un lenguaje de programación, así como conocer las bases de datos. “También hay habilidades tales como la capacidad de escuchar y preguntar, compartir información y conocimientos con usuarios o pares del equipo para hacer cualquier tarea con éxito”, añade González.

En cuanto a la resolución de problemas que surgen en la industria, es necesario que los programadores estén preparados para resolverlos de la manera adecuada y evitar entorpecer la operación. Por ello, González hace énfasis en tres aspectos principales que todo programador debe tener en cuenta a la hora de enfrentarse a los desafíos de la cotidianidad. Estos tres aspectos son:

Creatividad: la capacidad de pensar fuera de la caja, y no tener preconceptos o ataduras en el momento de enfrentar un reto.

Manejo del tiempo: tener la visión de poder estimar realísticamente el esfuerzo que demandará llevar a cabo la solución a la necesidad.

Compromiso: es vital ser responsable del producto o solución provista pensando en una actitud crítica sobre la calidad y servicio al cliente, que puede ser interno o externo.

Por último, González enfatiza en la importancia de los programadores en una era digital y dice que, “si llevamos al extremo la hipótesis de un mundo sin ellos, podemos imaginar lo que varias películas o novelas plantean: un mundo de fantasía, donde se apagan todos los servidores y eso implica un caos total y absoluto. Ya que no podemos ignorar que todas las industrias, desde bancos hasta distribuidores de energía, dependen de la tecnología”.  

A futuro, se espera que la brecha de talento siga disminuyendo con la implementación de programas de formación a bajo costo y, algunos gratuitos, promocionados por el gobierno y las empresas privadas. Esto, ya que, para mejorar la competitividad en el mercado laboral,  jóvenes, egresados y profesionales tendrán que prepararse para el manejo de la tecnología y ser cada vez más digitales.

En Oracle estamos comprometidos con el desarrollo profesional de los jóvenes, por lo que desde ya estamos trabajando en programas como Alice, Academia de Ventas, Misión TIC 2022 y Oracle Cloud Infrastructure (OCI) que buscan capacitar a niños, mujeres emprendedoras, profesionales y estudiantes en pensamiento computacional y lenguaje de desarrollo a costo cero. En Colombia, con estos programas, ya hemos tenido grandes resultados y esperamos seguir avanzando. Pronto traeremos ONE, el proyecto de educación más ambicioso de la compañía y con el que esperamos seguir contribuyendo de manera positiva al país”, puntualiza Fabiano Matos, Gerente General de Oracle para Colombia y Ecuador.