¿Por qué nos gusta apostar?

¿Alguna vez te has preguntado qué es lo que hace que tomemos decisiones aparentemente estúpidas y sin sentido? Muchas personas no estarán de acuerdo en creer que algunas apuestas que realizamos en nuestras vidas no tienen sentido alguno o que las probabilidades de salir victoriosos son casi nulas. La cuestión con todo esto es que existen personas que no apuestan sólo para ganar y que, incluso perder, les genera una gran satisfacción.

Por supuesto que apostar no tiene nada de malo cuando se hace de forma sana; pero también existen personas que con el tiempo generan grandes y profundas adicciones por este tipo de juegos. Esto se genera por la misma razón que estímulos como la cafeína, el cigarrillo, los videojuegos o la pornografía se hacen a veces inevitables para nosotros. Sin embargo esto no elimina el hecho de que, quizá sea esta una de las mejores adicciones y de las que más beneficios trae.

Si consideras que te gusta apostar, no necesariamente seas un adicto a estas cosas. Sin embargo, apostar con frecuencia es peligroso para nuestra salud mental si nos encontramos en momentos críticos de nuestra vida. En portales como theluxonomist.es se nos explica el por qué a algunas personas les encanta apostar, tocando puntos como por ejemplo, las recompensas a corto plazo y el super estímulo que genera en nosotros. Cuando estos super estímulos se repiten con la suficiente frecuencia, nuestro cerebro empieza a intentar equilibrar las hormonas que generamos eliminando receptores de dichas hormonas; lo que hace que luego nos cueste, por ejemplo, tener motivación para hacer cosas que nos generen ganancias o recompensas a largo plazo. Por supuesto, esto ocurre solamente si no controlas tus ganas de apostar.

El mercado de la apuesta es gigantesco. Se puede aprovechar en demasía si se establecen parámetros y estrategias adecuadas tanto para el consumidor, como para la organización en cuestión. Por ejemplo; actualmente se está regalando un gran bono para apuestas que se canjea con lo que conocemos como código Rívalo, el cual es necesario para cajear este gran bono otorgado a todos aquellos apostadores deportivos. Por supuesto, este bono rívalo tiene un propósito; y es el de animar a las personas a apostar más y más. En otras palabras, es una gran estrategia donde, tanto el consumidor como la organización, obtienen beneficios comprobables.

Esto de las apuestas tiene muchísimos años. Hoy en día podemos verlo en entornos un poco más adaptados a nuestra sociedad común. Por ejemplo, en los videojuegos. Tenemos un artículo donde hablamos sobre el casino de apuestas en CyberPunk 2077. Lo curioso del tema es que, cuando entramos en el casino; sabiendo que el juego es uno de los más esperados de todos los tiempos, y que prometía un millar de interacciones con el entorno, esperamos que podamos interactuar con dicho entorno. Pero cuando nos damos cuenta que es meramente decorativo, nuestras expectativas decrecen. Esto quiere decir que teníamos en un principio la ilusión de apostar incluso dentro de un videojuego.

A medida que nos sumergimos más en el mundo de las apuestas, encontramos que hoy en día y desde hace algunos años se han popularizado bastante los casinos online. En estos casinos puedes fácilmente hacer todo lo que harías en un casino convencional y tener la misma seguridad e incluso un poco más que en estos juegos físicos. Existen muchísimas páginas para jugar y apostar en Internet donde te encontrarás muchas personas que le dedican bastantes horas al día. Incluso hay quienes viven de apostar; esto es curioso.

De la misma forma, también existen plataformas que te permiten realizar apuestas deportivas en tiempo real y en cualquier lugar donde te encuentres; de esta forma no tendrás problema alguno para realizar esta actividad que a tantas personas les entretiene.

Recuerda siempre que todo en exceso es negativo (hasta beber agua), y si consideras que estás perdiendo demasiado dinero o que te estás realmente viciando con esto, te recomendamos encarecidamente detenerte durante algún tiempo para auto-evaluar tu situación y replantearte si este hábito te beneficia o si por el contrario, te está haciendo perder más que ganar. Puede que creas que estas plataformas tienen el poder de detener tus acciones cuando te encuentres en bancarrota, pero la realidad es que esto no es cierto; tu decisión es la que cuenta y eres el único o la única que puede decidir cuando detenerte.

Si te gusta apostar, recuerda siempre que en este caso hay una fina línea entre divertirse y volverse adicto a esta actividad. Existen casos de personas que, por apostar sin cabeza, han perdido grandes sumas de dinero, su carro e incluso su hogar para poder pagar sus deudas. Por supuesto, lo último que queremos es que vivas una experiencia así, por lo tanto aprovecha y diviértete todo el tiempo que consideres sano. Si no puedes controlarte, recuerda que también existen psicólogos que ofrecen su asistencia terapéutica para eliminar vicios y hábitos indeseados.